Ellos me ven fuerte, dispuesta a todo y capaz de llegar a ser alguien. Pero, soy más débil que cualquier otro. Las cosas me afectan más de lo necesario. Lloro cada noche buscando una forma de que vean que ya no soy la nena inocente, pero que tampoco soy una adulta responsable. Confían en que voy a poder sola, pero, ahora, ¿si no puedo? ¿Si necesito ayuda? ¿Si no puedo con todas las tareas sola? O peor… ¿si no quiero poder con todo?
Hago todo lo que me dicen, pero nadie lo valora, nadie sabe cuanto sufro cada día, ¿por qué?
Labels: by: Laurie.